
“Tuve mi primer hijo en el suelo de la cocina, mientra mi madre me daba patadas...”
Es una de las frases que se me ha quedado grabada en la memoria, después de ver este drama elevado a la categoría máxima posible.
Siempre he pensado cuando vemos imágenes terribles de guerras, terremotos, hambrunas ectr... que muy cerca de nosotros, en la calle de abajo, se puede estar viviendo una tragedia igualmente brutal.
“Precious” es un ejemplo de ello... Un cúmulo de miserias y sufrimiento, que por muy de hielo que seas, te deja el cuerpo fatal... Una sobredosis de dolor, que va subiendo de nivel, hasta un punto que casi no se puede asimilar. Hay muchos elementos para analizar en esta peli (buenos y malos) pero la conclusión a la que llego, es que de haber sabido, que la historia me iba a dejar tan mal sabor de boca, no habría ido a verla...