
Decía “Alfred Hitchcock” que si en una película ataba a un actor a la vía del tren, el público se agitaría en su butaca. Pero si ataba a “Cary Grant”, el publico se pondría en pie e intentaría entrar en la pantalla para poder hacer algo.
“Todo el mundo quiere ser Cary Grant, incluso yo quiero ser Cary Grant...” (Cary Grant)



